¡Insólito! El Shakhtar premia con 200.000€ al deportista sancionado por su casco de guerra
El presidente del Shakhtar respalda al deportista ucraniano de skeleton después de que el COI le impidiera competir por portar un casco con imágenes de atletas fallecidos en la guerra
El conflicto entre normativa deportiva y reivindicación personal ha marcado la actualidad olímpica en las últimas semanas. El deportista ucraniano Vladyslav Heraskevych, especialista en skeleton, ha recibido una donación de 200.000 dólares (aproximadamente unos 168.000 euros) por parte de Rinat Akhmetov, presidente del Shakhtar Donetsk, después de que el Comité Olímpico Internacional (COI) le apartara de la competición en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 por el uso de un casco con imágenes de atletas ucranianos fallecidos en la guerra con Rusia.
El gesto del empresario es un respaldo económico y simbólico, puesto que es el dinero que hubiese ganado al llevarse la medalla de oro, a un deportista que quiso rendir homenaje a sus compatriotas en un escenario de máxima visibilidad internacional. Y aunque su iniciativa colisionara con la estricta normativa olímpica no dudó en seguir adelante.
El casco que desató la polémica
Heraskevych, de 27 años, utilizó el casco con las fotografías durante las dos sesiones oficiales de entrenamiento previas a la competición. La imagen no pasó desapercibida para los responsables del COI, que le trasladaron que su equipamiento vulneraba las reglas que prohíben manifestaciones políticas o reivindicativas en el marco olímpico.
El organismo le advirtió de que no podría emplear ese casco durante la prueba oficial, lo que derivó finalmente en su exclusión de la competición al no renunciar al símbolo. La decisión generó debate en torno a los límites entre la neutralidad deportiva y la libertad de expresión.
Una donación equivalente a un oro olímpico
La respuesta de Rinat Akhmetov no se hizo esperar. En una reunión celebrada entre la Fundación Rinat Akhmetov y el propio deportista, se acordó concederle una donación de 200.000 dólares, una cantidad equivalente a la prima que reciben los atletas ucranianos por la consecución de una medalla de oro olímpica.
El anuncio fue comunicado por el Shakhtar Donetsk a través de sus canales oficiales. Más allá del importe económico, la decisión tiene una clara carga simbólica: equiparar el gesto del deportista con el máximo logro deportivo, reconociendo su compromiso y su visibilidad internacional.
Según se ha detallado, el dinero será canalizado a través de la fundación benéfica impulsada por el propio Heraskevych. El objetivo es garantizar que tanto él como su equipo técnico dispongan de los recursos necesarios para continuar su carrera deportiva, así como para mantener su labor de representación de Ucrania en el ámbito internacional.
El recurso rechazado por el TAS
En paralelo a la polémica, el deportista presentó un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) contra la decisión adoptada por la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton (IBSF) y el COI. Sin embargo, el pasado 13 de febrero el TAS confirmó la desestimación del recurso.
En su resolución, el tribunal explicó que, aunque la árbitra única encargada del caso “simpatiza plenamente” con la intención conmemorativa del deportista y con su voluntad de visibilizar el sufrimiento del pueblo ucraniano y de sus atletas, la normativa olímpica vigente debía aplicarse de forma estricta.
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